El gobierno construye un espejismo para quienes no tienen vivienda

El profesor titular jubilado de la Facultad de Arquitectura de la UCV, de urbanismo de la Universidad Simón Bolívar, y expresidente del Consejo Nacional de la Vivienda (CONAVI), Oscar Olinto Camacho, se pregunta por qué los programas de parcela con servicio no han tenido acogida en el poder político y se han convertido en la clave para resolver el grave problema de la vivienda que vive Venezuela. Asegura que no hay voluntad política, pero tampoco interés en el sector privado.

Quien a primera vista sube por la autopista Caracas La Guaira se encuentra con un espectáculo visual de luces, que de inmediato evoca esa etapa de la infancia en la que tenía especial importancia construir un nacimiento en navidad. Sobrevolar Caracas de día o de noche se convierte también en una imagen que queda grabada en la memoria por las líneas que se pierden entre ladrillos que en un aparente desorden son reflejo de una forma de vida, no exclusiva de esta gran ciudad sino de otras tantas de Venezuela. Pero caminar por esas calles que se abren paso entre casas que zigzaguean en algunos casos, y en otros desafían las leyes de la gravedad, da cuenta de la real situación de quienes a la fuerza, y sin opción, tienen que vivir en lo que comúnmente se llama barrio.

-¿Barrios o asentamientos urbanos populares?
Asentamientos urbanos populares le dice el gobierno para darle jerarquía social y ponerlos en la jerarquía de los urbanismos del Banco Obrero. Desde el punto de vista urbano son establecimientos urbanos informales o no formales, llamados popularmente barrios. En otros países barrio es una categoría de alcurnia, pero aquí está vinculado a pobreza, a ingresos bajos, a un proceso de apropiación del suelo diferente al del sector formal. Aunque están dentro de una misma ciudad, tienen una diferenciación porque es una forma subrepticia que tiene el Estado de delimitar su culpa. El Estado es el que segrega la política, la ideología de dos sectores sociales. No puede haber una sociedad que separa, que excluya. Y en ese espacio hay un fenómeno: el alquiler en los barrios. No es un alquiler de renta capitalista sino familiar o comercial. Sirve para contrarrestar la caída del salario real, es un mercado transgresional que sigue resolviendo un problema a la gente. Primero los que van a barrios resuelven un problema de Estado. Invaden, desarrollan, consolidan. Cuando se consolidan los servicios en el barrio hay posibilidad de crear asentamiento y creas un mercado, y por iniciativa popular resuelven un problema de otros venezolanos. En veinte, veinticinco años, cuando se consolida ese barrio, comienza a resolverle el problema a otra gente. En general no es un mercado capitalista, es de renta comercial local para mejorar su ingreso y contrarrestar la pérdida de salario real; aunque también hay alquiler rentista capitalista, promovido por los comerciantes que en el lugar acumulan más rápido y verticalizan el alquiler. En los barrios consolidados, fuertes, grandes, hay alquiler. En barrios iniciales no hay, es insignificante. Hay una relación etapa-consolidación del barrio con densificación y alquiler.

– ¿Hay indicadores constantes en la selección de terrenos para construir un barrio?
La única forma que tienen los pobres de acceso al suelo es a través de la invasión. Ellos no tienen capacidad de adquirir una vivienda por la oferta pública y menos por la privada. La gente que creyó expectativas del brillo de la urbanización fue la rural. Después de la década de los sesenta la movilidad interurbana se daba en función de ¿a dónde voy yo entre la opulencia y la pobreza a resolver mi problema? Busco los sitios que estén cerca del trabajo, que tengan accesibilidad al transporte, no importa si tiene servicios. La penuria te lleva a invadir el suelo por problema de subsistencia. ¿Dónde me ubico? Cerca de las fuentes de empleo. Ese es uno de los mecanismos clave. Hay formas de invasiones individuales, pero también colectivas. Gente que organiza invasiones, se va por las calles hacen censo y en las madrugadas invade; las invasiones políticas son las que históricamente hacen dirigentes políticos para contrarrestar al gobierno, y para reforzar a militantes o futuros militantes con el fin de resolverles un problema, son con fines políticos. Después de Pérez Jiménez comenzaron por motivaciones políticas. Todos los barrios con nombre de dirigentes políticos son invasiones políticas. Valmore Rodríguez, Alberto Carnevalli. Hoy están los barrios del PSUV.

-¿Es un avance la nueva Ley de Emergencia de Tierras Urbanas?
Entregan la vivienda pero no entregan el título de propiedad sino una certificación. No tiene derecho sucesoral. En la vida del hombre hay una movilidad residencial. Viviendas que llamamos puente, de una habitación, para la independencia; se valorizan en el mercado y optas a una segunda con más habitaciones porque te llegaron los hijos. Tu capital invertido no se pierde. Chávez no cree en el mercado. Yo creo en una situación donde el mercado tiene que tener un control social pero no lo puedes trancar. Eso no se le ha dicho a la población. Si se muere no lo puede heredar. Hay una sucesión transgresional dada por el derecho de permanencia pacífico de más de 10 años. ¿Quien construyó esos barrios? Hay que poner al presidente contra la pared para que de respuestas serias. ¿Qué va a suceder con la confiscación de la propiedad? Está confiscando el derecho sucesoral. Está suprimiendo el intercambio del mercado de producto. Está creando mecanismos que son antisocialistas. No considera el futuro de la gente más pobre. En once años se han construido casi 300 mil viviendas. Ahora dice que en dos años va a construir trescientas cincuenta mil? El país de los aspirantes a propietarios no va a existir ni sin Chávez ni con Chávez. ¿Qué hace la gente que por su trabajo tiene que cambiar de residencia? No la puede alquilar ni vender por que su vivienda está congelada, su vivienda está usufructuada. El presidente muy hábilmente ha vendido una ilusión. Se va a las viviendas que él cree que va a hacer, pero no habla de los barrios, los abandonó. Tiene un programa de maquillaje que no va al fondo del problema. Hay una ley de alquileres en la Asamblea que no toca los barrios. En los barrios las formas de contrato son otras, además de las formales. ¿Qué va a pasar con ese 53% de la población que vive en barrios en toda Venezuela? ¿Cuál va a ser la propuesta del Estado? La ley de tierras urbanas es confiscatoria y está disfrazada. ¿Qué van a pensar los consejos comunales de esa ley? Desde el momento que se compruebe que los pobladores son eficientes administrando y manejando recursos se va ampliando. Los está aupando a que trabajen en autoconstrucción, pero tengo dudas de que esos tres mil millones de bolívares que entregó, como si fueran de su bolsillo, sean manejados de forma transparente. Se tornó en un mecanismo político con elementos de dominación que no va a tener resultados positivos. Estamos frente a la repetición de un embobamiento cubano como las Brigadas de Construcción.

-¿Se repetirán aquí esas brigadas?
Si Chávez gana en el 2012 va a reforzar el poder popular y el control desde las organizaciones más encopetadas hasta las menores. Él tiene una obsesión por el control territorial. Que le va a ser dificilísimo, es otra cosa. El venezolano no es lo que era el cubano que tenía aspiraciones con Fidel. Fidel venía con épica, pero Chávez no tiene épica. Tiene vacíos que no ha podido llenar. El problema de la propiedad y el alquiler no lo ha manejado ni Chávez ni los anteriores. Han desestimado el problema de resolver la vivienda, mas no del urbanismo y de los pobres que resuelven el problema a otros pobres donde no ha intervenido el Estado y mucho menos el sector privado, que no le interesa porque no hay ganancia. Eso hay que desenmascararlo.

-¿Puede resolverse el problema de los barrios en Venezuela?
No puede resolverse a corto plazo. Hay que hacer un programa de habilitación física. Asumir el problema como un asunto de Estado en el que puedan incorporarse los barrios a la ciudad con la urbanización. Pero eso no basta porque mientras actúas en un barrio crecen otros. Hay que tener políticas preventivas.

-¿Cuáles?
Parcelas con servicios, urbanizaciones de tierras con agua, cloacas, luz y equipamiento. Pero ese enfoque de la vivienda estereotipada para los pobres debe acabarse. La gente pobre ha demostrado que sabe hacer mejor sus viviendas que las que hace el sector oficial. Esas casas no crecen.

-¿Por qué los gobiernos no han considerado esas políticas preventivas?
Tengo históricamente varias hipótesis. Primero la visión inicial de que los barrios había que erradicarlos fue la tesis que duró hasta el 65. Hay la visión que hacer esas políticas de parcelas con servicios es “ranchificar” a las ciudades. Las grandes comisiones no se dan en trabajo de esa escala; El peculado es uno de los elementos que explican muchas cosas en el planeamiento urbano. El peculado ha estado históricamente pero no hay cómo comprobarlo científicamente. Hay una ausencia de tradición cultural para conocer eso, porque servimos todavía a la visión de derroche artificial petrolero. El gobierno tiene que darles a los pobres de la ciudad lo que no pueden resolver, los servicios. Pero con la nueva ley pueden regalar la vivienda.

-¿En qué consiste el programa de habilitación de tierras?
En explorar grandes lotes de tierra para construir viviendas masivas, porque se trata de masificación de viviendas; inventario de las tierras; incorporar progresivamente las que no deformen el crecimiento de la ciudad. Habilitarle los servicios y prever las áreas de vivienda y equipamientos. Acompañarlos de asistencia técnica para que crezcan las parcelas de forma adecuada. Tiene que haber una organización comunitaria que se traduce en el crecimiento de la presencia colectiva. Debe tener además un subsidio decreciente y diferenciado. Pero uno de los obstáculos es la selección de los adjudicatarios, quiénes serán los beneficiados de esa tierra. Posteriormente viene la evaluación: cómo funciona, qué faltó, qué puede mejorarse. El tiempo de ejecución depende de la escala. Pero el gran problema no es el tiempo sino el acceso al suelo ya planificado. Aquí no va a haber invasión porque ya el terreno está organizado.

– ¿Por qué no se ha ejecutado?
No tengo la respuesta. Porque eso requiere investigar a los actores que decidían las políticas en ese momento. No muchos darán la razón porque son militantes de partidos políticos. Hay una convicción de que el asunto es la vivienda equipada y terminada. Hay un problema cultural de concepción de la vivienda mucho más complejo de lo que la gente se imagina.

-¿Sin voluntad política seguiremos viendo el crecimiento de viviendas no planificadas?
Sin voluntad política y sin conocimiento político de las necesidades que se presentan para aminorar los problemas de los habitantes de los barrios. El programa de Josefina Baldó de urbanizar los barrios no le gustó a las élites militares. La tesis de Cruz Weffer era erradicar los barrios para construir viviendas porque ahí sí había un negocio. Chávez nunca ha hablado de parcelas con servicios. ¿Por qué? Si eso tiene obvias ventajas políticas sociales culturales. La respuesta es una sola: no es populista. No te da la fuerza de los votos.

Publicado el 13/02/2011

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *