Guillermo Morón: Los falsos héroes, como Chávez, desaparecen

El miembro de la Academia Nacional de la Historia de Venezuela asegura que la población retomará el curso de la historia
El miembro de la Academia Nacional de la Historia de Venezuela asegura que la población retomará el curso de la historia

Las paredes de la casa del historiador venezolano Guillermo Morón guardan cuentos y conocimientos para ser leídos. Tantos como los que puede contar este miembro de la Academia de la Historia venezolana a sus 90 años, de los cuales, al menos 75 ha sido testigo consciente de la construcción de la democracia como sistema de gobierno. Repasar con él los últimos 18 años fue el propósito de esta conversación que comenzó con una advertencia de su parte: “esta es la última entrevista que doy”.
La comprensión de sus limitaciones dice mucho de un ser humano, pero su incomprensión dice aún más. Y así lo deja claro Morón durante este diálogo. El cariño, la lealtad y la fidelidad, que son valores muy preciados para Morón, los advierte hoy como ausentes en Venezuela. Y para él su causa es clara.
“Por Chávez, porque él fue un destructor activo de la educación, del amor al país, de la honradez. Pasará a la historia cuando pase, todavía no lo han valorado, como uno de los peores personajes de la política nacional desde el siglo XVI hasta nuestros días. Nadie ha estudiado su personalidad ni su actividad política destructora durante 18 años.
-¿Y por qué usted no lo ha hecho?
Porque no he tenido la inteligencia ni la juventud apropiada para eso, porque se necesita dedicar tiempo, conocimiento de la historia del país, saber quién es la familia Chávez –que eso sí lo sé yo por razones familiares—pero no he querido hacerlo porque estoy viejo. Chávez fue hijo de un maestro de escuela muy competente, inteligente y honrado con el cual tuvo muy buena relación mi familia. Yo lo conozco porque mi obligación como historiador es saber lo que ocurre en el país.
-¿Cree que es posible desmontar el intento de desmitificar al expresidente Chávez, promovido por el chavismo, con el que ha querido equipararlo con el Libertador Simón Bolívar?
Claro que es posible. Chávez no se parece en nada a Simón Bolívar, ni siquiera en el color. Bolívar era blanco de la plaza y Chávez un ‘negrito’ de la plaza –dice en ese tono jocoso propio del venezolano cuando se refiere a los colores de piel y que el chavismo se encargó de satanizar—. Bolívar sigue siendo el Libertador, Chávez fue un destructor en forma ordenada y sistemática. Recuerde: `¡treinta años de cárcel! ¡ gas del bueno! ¡exprópiese!’. Esas tres expresiones caracterizan la dictadura de Chávez.
Entrevista completa

Hausmann: Venezuela vivirá el período económico más negro durante el revocatorio

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La oficina de Ricardo Hausmann, en Cambridge, tiene la armonía propicia para dedicarse a pensar cómo resolver difíciles problemas propios de un economista que se ocupa de diseñar políticas públicas. De hecho, este venezolano, otrora ministro de Planificación del segundo gobierno de Carlos Andrés Pérez, hoy director del Centro para el Desarrollo Internacional y profesor de Economía del desarrollo en la Kennedy School of Government de la Universidad de Harvard, tiene trazadas en su pizarra algunas líneas de acción en el caso de la crisis de Venezuela. Pero Hausmann está claro en que ante el error estratégico en que persiste el heredero de Chávez para gobernar, no hay posibilidad de solución, por lo que está convencido de que es inevitable un cambio en las ideas para ejercer el poder. Hausmann reflexiona que lo que viven los venezolanos dejará un gran aprendizaje, pero también profundas cicatrices por la magnitud de la destrucción del Estado y de la sociedad venezolana.

-¿Cuál es su visión de lo que sucede en Venezuela en este momento? ¿Cómo incide en esto la falta de planificación estratégica?
Desde que terminé mi doctorado en Economía en el año 81, he estudiado muchas situaciones. He trabajado en alrededor de 59 países y nunca he visto una como la que Venezuela está enfrentando en 2016. Esto es lo peor que he visto, un colapso en tantas dimensiones y con un costo social de tal magnitud que no tiene similitudes históricas. Trabajé en Liberia después de la guerra civil (1999-2003) —claro, un Estado más pobre— donde muchas más cosas estaban funcionando. Esta es una situación en la cual el nivel de vida de la gente está colapsando a un ritmo impresionante, la capacidad productiva está desapareciendo, hay pocos casos en la historia con los que se pueda comparar la inflación y la hiperinflación. Y en esos pocos casos no hubo el resto de los colapsos en materia de educación, salud, de electricidad, seguridad. Venezuela está viviendo el desastre social más grande que se ha visto casi en el mundo en décadas. Eso refleja no que ha tenido mala suerte, sino que a pesar de que el país tuvo la fortuna de tener el boom petrolero más grande y más largo de su historia, mientras que otros países guardaron para los años de vacas flacas, Venezuela usó el boom petrolero para quintuplicar su deuda pública externa, para expropiar al sector privado y dar la sensación al país de que no importaba si las cosas las administraba el Estado, porque igual si no las sabía administrar, las podía importar. Ahora se encuentra en una situación en la que cayó el ingreso petrolero, tiene una deuda gigantesca y para pagar esa deuda ha dejado al país muerto de hambre, ha estado liquidando religiosamente su deuda externa y no ha estado liquidando las importaciones que está haciendo la economía, y vemos como cierran las empresas, porque no hay divisas con las cuales mantener al país. Estamos viendo cómo está colapsando Petróleos de Venezuela, que a pesar de haberle metido unos 50 mil millones de dólares, —que son como dos años de exportación de petróleo—al parque termoeléctrico del país y no hay electricidad, porque esas plantas no las saben operar. Este desastre donde la gente está dispuesta a pasar horas y horas de cola para ver si come algo, es el reflejo de un fracaso en la conducción económica y social del país a pesar de la buena suerte. Y eso la historia lo va a tener que reconocer así.
Entrevista completa

Entrevista a Luis Almagro Secretario de la OEA

Se pueden imaginar lo complicado de la agenda el Secretario de la Organización de Estados Americanos, Luis Almagro, quien viene haciendo gestiones para que el caso de Venezuela sea asunto de discusión en el seno de esta instancia multiestatal, tal y como ocurrió este miércoles 1 de junio. Pero a pesar de esto, en casi 11 minutos, pude conversar con él justo en medio de sus gestiones para ese fin.

Aquí pueden ver la entrevista completa que me concedió el 19 de mayo, en el trayecto de 5,8 kilómetros que va desde su oficina en Washington DC, donde está la sede de la OEA, hasta la estación del tren. En este recorrido Almagro profundizó sobre aspectos puntuales de la crisis de Venezuela.